Lamento tener que comenzar este Post con el típico tópico, pero creo que si alguna vez debía de consumir el comodín de la manida frase desde luego que esta ocasión lo merecía…. Preparados? Allá vamos: Hecha la Ley, Hecha la Trampa o si lo prefieren Every law has a loophole, que queda como más fresca y novedosa.

Ubiquémonos: Metro de Nueva York… Existe una ley que prohíbe el acceso al Metro de todos aquellos perros que no vayan en su correspondiente bolsa o transportín. Hasta aquí todo normal, pero claro, el ingenio se agudiza ante la necesidad de desplazarte con tu peludo en transporte público y de este modo, se observa que la normativa no contempla cómo debe de ser esa bolsa o trasnportín, no se habla de dimensiones, de peso, de materiales, especificaciones técnicas, etc… Esta pequeña laguna del reglamento resulta terreno abonado para las mentes más despiertas, y gracias a ello no sólo podemos encontrar solución parcial al problema, si no que encontramos estampas de lo más curioso y divertido. A continuación, un pequeño resumen de la multitud de imágenes que se pueden encontrar por la red bajo la etiqueta de #subwaydogs.

Clasificadas en función del nivel de atrevimiento encontramos:

Nivel Amateur, aquellos que llevan un perro igual o menor que el tamaño del transportin.

Nivel Profesional, les da igual llevarse al Pincher Toy que al Boyero de Berna, llevan el lema del no sin mi perro en la sangre y antes muertos que disfrutar del día sin sus peludos. Para tan noble causa todo vale, bien sea empleando tecnología de vanguardia para fabricarse un carrito, usar mochilas talla XXL de las de llevar el paracídas y el paracídas de repuesto, o directamente tirar de bíceps y espalada para sin depeinarse llevarse al peludo encima ( nunca mejor dicho ).

Nivel Leyenda, mentes brillantes de las que manan las ideas más simples y efectivas. Esas mentes que por su sencillez a la hora de resolver problemas te sumerge en la envidia más profunda al preguntarte una y mil veces, cómo no se me ocurrió a mi??