El temido efecto látigo, y no, no nos referimos a Indiana Jones repartiendo ni a ningún otro aventurero de similar índole. Nos referimos al movimiento de cola que realiza un perro, cualquier perro con rabo, y del cual debemos de salvaguardarnos, o mejor dicho, deben de salvaguardarnos nuestros bien entregados políticos. Pero bueno, démosle al asunto un poco de retrospectiva por eso de que todos nos enteremos de que estamos hablando:

El pasado 16 de Marzo se votaba en el Congreso la adhesión de España al Convenio Europeo Sobre Protección de Animales de Compañía de 1987, un convenio que entre otras prácticas, prohíbe amputaciones y mutilaciones de orejas, rabos, cuerdas vocales y un largo etcétera de barbaries variadas, pues bien, aunque siempre vale más tarde que nunca, la realidad es que votábamos para que nuestras mascotas tuvieran un nivel de reconocimiento y protección que ya se había alcanzado en Europa 30 años antes.

El grupo de Gobierno incluyó en el texto del Convenio una polémica excepción que permitiese la amputación del rabo de las razas de perros de caza y aunque ese día se aprobó la adhesión sin la excepción, el tema, lejos de darse por zanjado, ha vuelto a ponerse de rabiosa actualidad cuando el grupo parlamentario popular en el Senado ha vuelto a plantear en esta cámara, que se pueda seguir amputando el rabo a los perros de caza, una medida que será discutida en el pleno de la próxima semana y que el señor diputado del PP, Don Francisco Martín Bernabé, trato de justificar de la siguiente manera:

“No se trata sólo de defender a los perros. También se trata de proteger a las personas que los tienen, que los cuidan y que los quieren. El efecto látigo existe: perros fuertes y poderosos, perros de caza que no controlan el movimiento de su rabo y que, movidos por sus impulsos, dañan con asiduidad a sus cuidadores”.

Se imaginan un Podenco o un Setter, incluso por qué no, un Beagle por poner algún ejemplo, maltratando con asiduidad a sus cuidadores con latigazos constantes de sus peligrosos y malencarados rabos? …. La hilarante afirmación no pudo si no motivar el ingenio de las mentes más despiertas para incendiar las redes con comentarios al respecto... Véase los ejemplos: